IX ÉPOCA

16.3.09

Cerca de la Puerta de Tannhäuser

"Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión; he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir" (replicante rubio y casi perfecto, de Blade Runner, ante el vencido cazador).

Yo también he visto cosas que no creeríais: tranvías repletos con diez o doce viajeros cologados del estribo en dirección a Balaídos o a Samil; jóvenes tumbados a la sombra de pinos recién plantados en las dunas de Samil; escenas de amor incipiente al socaire de las dunas de O Vao; niños bañándose en el Lagares cuando aún no se había pensado hacer un puente; pescadores de fortuna pescando robalizas al curricán sobre una piragua canadiense contra la corriente del Lagares, más allá de Os Muiños; trasatlánticos cruzando la ría con sus bodegas repletas de la esperanza de América; el R.C.Náutico asomándose a la lámina de agua como un paquebote amarrado al muelle, antes de que lo alejaran del mar para el que fue concebido.
He visto montes empapados de agua en plena canícula de agosto, antes de desecarse porque sus acuíferos fueron encauzados por centenares de captaciones para el servicio doméstico; niños jugando a ensuciarse con la tierra y la hierba en parques sin cierres metálicos protectores; pelotaris con pantalón y zapatillas blancos golpeando pelotas "encoiradas" a mano por el viejo Esteban contra las paredes de los frontones al aire libre en As Travesas; pan caliente saliendo por el portalón metálico de la Panificadora; la fuente de A Falperra ofreciendo agua pura del manantial; audaces navegantes en gamela desembarcando en Toralla donde sólo había naturaleza; el aterizaje de un DC-3 procedente de Madrid en la minúscula terminal de Peinador; pescadores de ría llegando a la playa tras arriar la vela de una gamela coruxeira; pescado vivo ofertado a bordo y sobre la arena antes de saltar a las patelas que lo llevarían al mercado de A Laxe; bañistas solitarios en las transparentes aguas de la ría de Aldán un domingo de setiembre; veloces arroaces exhibiéndose ante la proa del "Borneira" cuando atravesaba la ría, o destripar un cachalote en la ballenera de Massó.
Todo eso se ha perdido con el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Pero no es hora de nostalgias póstumas. Es hora de detener un poco el tiempo, de hacer un descanso en el frenesí demoledor de una ciudad empeñada en no dejar rastro de su pasado; es hora de permitir que la ciudad repose, mientras crece razonablemente lejos de los depredadores incapaces de contemplar un paisaje sin imaginar solares y parcelas, o de munícipes "humanizadores" a base de importar carísimo granito de allende los mares.
En una alegoría del desprecio de la memoria, el replicante de Blade Runner nos pone frente a frente ante la disyuntiva de seguir alocadamente hacia lo que creemos que es el futuro o volver de vez en cuando la vista atrás por si hay algo que recordar.
Tal como vamos, muchas de las cosas que nos han hecho como somos resultarán increíbles para las próximas generaciones. Y habrá que preguntarse si es tiempo de morir o aún nos queda algo aprovechable que evocar para saber de dónde venimos. Porque a dónde vamos no podemos predecirlo sin conocer lo anterior.
Urge ya una Ordenanza Municipal de la Memoria Histórica de Vigo, o seguiremos con la cantinela de definirnos por contraposición a A Coruña.
Es hora ya de saber quienes somos, aunque sigamos sin saber cuántos.
Y también es hora de saber de dónde venimos, sea de un abuelo de O Berbés, de Ourense o de Zamora. ¿No?
Pues, eso.

5 comentarios:

tio la bara dixo...

Seria recomendable llamar al tio la bara para crujir a toos.
Querido Marcos disfruta de la primavera y alegra esa cara.

Anónimo dixo...

abuelo, ¿has visto el inistón?

Marcos Andion dixo...

Veo que lo necesitas, pero no sé donde coño lo pusiste. Tendrás que ir apañándote con el vicsvaporub de la yaya.
¿Y si dijeras algo aprovechable? ¿Crees que te sentaría mal?
FIN

Juanillo dixo...

bonita alegoría sobre Vigo. Se lo enviaré a mis amigos.

Ramón Barrientos dixo...

Gracias Marcos. Síntome moi identificado con esta entrada.