IX ÉPOCA
Amosando publicacións coa etiqueta Dios. Amosar todas as publicacións
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11.7.13

¡Atención! ¡Atención!

en Pescanova huele fatal (mira que lo venimos contando, y ná de ná).

6.4.10

Décadas y décadas...


«No sabemos bien lo que aún nos traerá el pasado» (alguien, no recuerdo quién, lo dijo).

A buena parte de la sociedad gallega, jamaicana, senegalesa... poco nos importan los problemas internos —que los hay y gordos— de Caixanova y Caixagalicia, tan oscuras en sus haceres como oscuros son estos dos paisanos que tanto se parecen: actúan como dueños de lo que no lo son; en sus respectivos diccionarios la palabra democracia no aparece.

Décadas y décadas... Uf.

Jubilación a los 67 (¡como máximo!) ya. Y para todos/as.

6.10.09

¿Crisis o catástrofe?



«Este sistema de vida occidental se acaba. Si no se para por la razón se parará por la catástrofe».

11.10.08

Sin Dios

Confieso que siempre me han fascinado los titulares de los periódicos. El de titular es un arte no exento de complicaciones ni ajeno a las satisfacciones que proporciona el trabajo bien hecho: deben llamar la atención y sugerir la lectura del texto, además de resultar suficientemente informativos y comprensibles como para poder no hacerlo. Ejemplos de buenos y malos titulares de prensa conocemos todos.
Pero hacía años que no me tropezaba con joyas como las que coincidieron en un mismo número de Faro de Vigo. Creo que su simple referencia sería suficiente como para encontrarle las vueltas a los mencionados titulares, pero a mi me presta decir algunas cosas sobre ellos.
"Una traducción errónea de la palabra de Jesús deja sin Dios a los Sagrarios". ¡Hostiá!, creo que es lo primero que se le ocurre a cualquiera, nada más pasar la vista por segunda o tercera vez sobre el alarmista epígrafe. En realidad, lo que menos impactante resulta es el profundo significado advertido en el titular, porque la rotundidad de la frase ya justifica un tratado sobre la titulación periodística.
La noticia, escondida en el ángulo oscuro del rincón de las páginas dedicadas a las "Comarcas", da cuenta de la próxima salida del libro de un cura de A Guarda, en el que explica que, al haberse traducido mal del griego las exactas palabras de Jesús en la última cena, llevamos quince siglos comulgando con ruedas de molino. Porque al fallar la fórmula Dios no baja, ni la hostia se convierte en su cuerpo y sangre y, por ello, desde que se emplea la fórmula mal traducida, en los sagrarios no está ni Dios y nadie lo recibe en la comunión. Lo que se dice un "sindiós".
Estaba aún digiriendo el silogismo propuesto por el cura guardés con la preocupación imaginable en quien ve derrumbarse de un vistazo quince siglos de cultura judeo cristiana y, justo cuando me preguntaba qué implicaciones iba a tener el descubrimiento en la política educativa con eso de la Educación para la Ciudadanía, recibo el golpe de gracia, con una propuesta diametralmente opuesta a lo comentado hasta ahora.
"Lema se compromete a 'reformar' la orden de furanchos e incluir 11 tapas". ¡Átame esta mosca por el rabo! Desde aquí reto a cualquiera (antes de visitar el enlace) a que encuentre el sentido a la frase. La explicación, para curiosos compulsivos, en el texto de la noticia datada en Cangas. Pero les adelanto que el frío relato de la noticia no resiste la comparación con las variadas interpretaciones que sugiere el titular, entre las que sospecho que se encontrará la clásica ¡la gallina! En el cachondeo que nos tiramos comentándolo no faltó la referencia castrense sobre la "orden de furanchos", la religiosa sobre el sentido posiblemente monacal de dicha orden y, ya sobre las tapas, pues os podéis imaginar. No faltó quien aseguraba que el tal Lema debía de ser el Gran Maestre de la Orden de Furanchos que juraba por la Sagrada Cacheira de Porco Celta que le iba a meter una Reforma gansa para dar cabida al Cabildo de las Once Tapas.
Pero toda la inquietud provocada llevaba incorporado un bálsamo espiritual, porque "seremos un referente arquitectónico en Europa". ¿Como lo ven ustedes? Lo dijo el alcalde, que últimamente va como un "amoto" asegurando que disfrutamos de la gran suerte de que es el alcalde del mejor de los mundos posibles, y uno de los mejores de Portugal.
A ver, si no: ya logramos hacer un hoyo de un par de metros para poder ver el concierto de fin de año del 2009 (o del 10, o el 12, o ¡yo qué sé!) en el emblemático Auditorio que se va a hacer Por tela; Jean Nouvel nos va a montar un pirulo celta con pasarela para lucir un puerto emblemático, y Rafael Moneo completará el mamoneo de los emblematismos, dejando "tamquam tabula rasa" lo que un día fue el Campo de Granada porque la torre del Concello, además de resultar feísta y no acorde con su "contorno", ya no tiene capacidad para más despachos de asesores, coordinadores y demás personal de fontaría de fortuna.
En fin, que espero de su benevolencia "un pase" para esta digresión un tanto lúdica, por si el fin de semana les coge de buen humor. Y, ya saben, no se preocupen demasiado por lo de los Sagrarios sin Dios, que ya algo se le ocurrirá al Papa para arreglarlo, aunque para mí que lo de la Orden de Furanchos lo tiene más crudo.
Y, si no le encuentran remedio, hablen con el alcalde que ya verán como les asegura que Dios no ha huido porque charla con él durante el desayuno, y luego se van a catar 11 tapas por esos furanchos de Dios.

20.9.07

Que Dios se lo pague


Nos llevan lustros de ventaja. Pero también nos sirven de referencia para ir barruntando lo que se nos avecina. Un sendor de los EE.UU., de Nebraska, para más señas, probablemente harto de estrellarse contra los muros de la política en su país, ha decidido dejarse de intermediarios, de testaferros y de medianías y le ha puesto una demanda judicial a Dios.
La idea no es mala, que bastantes desgracias tenemos que parecen no ser responsabilidad de nadie de por aquí. Pues a lo mejor es porque Dios lo ha querido. Y, oiga, eso de meternos terremotos, sunamis, guerras limpias (¿?) y sucias, huracanes y plagas de langostas, con los clásicos agravantes de premeditación, alevosía y abuso de autoridad tiene delito, habrá pensado el senador yanky.
Pues no seré yo quien le diga que no está en sus cabales. Porque parece que el representante de la voluntad popular tiene muy claro que, como causa última, o primera (que para eso es Alfa y Omega) grandes delitos resultan de la obra de Dios.
El senador, cuyo nombre no importa, lleva en el cargo desde 1970, lo que me hace suponer que antes de llegar hasta aquí se habrá estrellado contra "muros contenciosos", contra "inmunidades providenciales" y contra decisiones que más parecen surgir de la mente del Diablo que de probos seres humanos.
Pues va a ser cosa de tomarle el ejemplo y demandar al Papa, que dice ser el representante del Todopoderoso en la Tierra, al arzobispo de Canterbury, a los Primados de las iglesias ortodoxas, a los imanes y ayatolas que dicen interpretar o representar a Alá (que es como se dice en árabe Dios), porque la petición de comparecencia del demandado en los EE.UU. parece difícil de conseguir. Por una parte, porque, aunque dicen que está en todas partes, lo cierto es que no hay manera de dar con él, por mucho que el buen senador lo haya convocado reiteradamente con invocaciones del tipo ¡Manifiéstate! ¡Manifiéstate! Pero, ni flores. Por lo visto, según se recoge en la demanda, el demandado es conocido por "varios alias, títulos, nombres y designaciones", y, claro, se escaquea.
Y, como dice en su demanda, el senador considera que quienes, pública y notoriamente, dicen ser sus representes (del nombre que sea, con el alias que sea, con el título que sea, o como sea) sean los que comparezcan, que éstos sí tienen domicilio conocido y se les puede hacer llegar la citación.
El caso es que este hallazgo se me antoja a mí como un recurso a la desesperada. Ante los entramados jurídico-administrativo-políticos de "Finca do Conde", PXOM de Vigo o "Cidade da Cultura" queria ver yo al Senado de los EE.UU. al completo.
Aquí, como parece pasar en USA, ni Dios se responsabiliza de nada. Que se dan licencias ilegales y alguien se opone; pues es que no sabe nada de política. Que se decide ir a ver si nos cae algo en lo de pegar tiros en Irak y alguien protesta; pues es que no sabe lo malo que era Saddam Hussein; que los jueces encuentran ilegalidades en la obra de los hombres; pues debe ser cosa de Dios, porque nadie aparece como responsable personal de la "desfeita".
Lo único que me preocupa es que, tal y como se las gastan los yankis, igual consiguen condenar a Dios. Y no quiero ver yo como se va a poner, que me sé que cuando la peña se divertía mazo en Mesopotamia y pasaba ampliamente de él, les mandó una de fuego de azufre a Sodoma y Gomorra, que, además de dejar bien a las claras lo homófobo que es el demandado, se los cargó a todos menos a Lot y familia (lo de la estatua de sal de la mujer puede que sea una leyenda urbana, pero acojona, ¿no?). Y ¿qué me decís de lo del Diluvio? Eso si que fue un puntazo, no esta carallada del "cambio climático" y el "calentamiento global", que son sólo temillas para mantener preocupada a la peña.
El caso es que yo estoy de acuerdo con la iniciativa del senador por Nabraska., quien despúes de 37 años de ejercicio de la política, algo sabrá de cómo es el tema, digo yo. El senador es lo que podríamos llamar un radical. Es decir, uno que va a la raíz de las cosas, cansadito que debe estar de tanto andarse por las ramas.
En fin, que dejemos a Corina y sus convenios con ING, sus trapicheos con Mapi y el coro celestial de agencias publicitarias que nos chupan la pasta; a Toba, Figueros & Co., con sus cubiletes para lo del "trilé" con la Consultora Galega del Pino y el César, y a Caballero con su pirola celta en la punta del puerto, y vayamos a la raíz del problema.
Y, aquí se me viene a la mente un viejo chiste que se contaba hace años en Portugal:
Resulta que el Consejo de Ministro que presidía Marcelo Caetano trataba de abordar la solución de una tremenda crisis económica. Casi desesperados los ministros, uno de los miembros del gabinete esboza una genial idea:

--Declaramos la guera a los EE.UU.; nos invaden, nos ganan y luego nos tienen que ayudar para que nos pongamos como Alemania con lo del Plan Marshall...


Un instante antes de que el Gobierno portugués, encantado con la idea, decretase la declaración de guerra, alguien pidió la palabra, para una cuestión de fondo:
--¿Y si les ganamos?

Ni que decir tiene que no hubo declaración de guerra ni farrapos de gaitas: por lo visto entendieron que el riesgo era muy elevado.
Al hilo de estas reflexiones se me ocurrió pensar que lo de la demanda a Dios tampoco tiene mucho futuro, porque ya una vez lo condenó a muerte un tal Pilatos (¿o fue Herodes?), y les resucitó, con el resultado de todos conocido. Claro que por entonces no había ni silla eléctrica, ni cámara de gas, ni inyección letal, formas mucho más humanitarias y, en la mayoría de los casos, más efectivas que la vieja crucifixión.
En fin, que sólo me queda solidarizarme y compadecer al buen senador por Nebraska en su desesperación. Aunque tendría que recordarle que ya Dios dijo que su reino no era de este mundo y que nos fuéramos apañando con lo que hay. O sea, que se ha procurado una inmunidad derivada de la falta de competencia de los tribunales de justicia terrenales para procesarle.
Iba a decirle eso de ¡que Dios se lo pague!, pero la verdad es que me ha dado no sé qué... Realmente, me parece mucho más adecuado un ¡Vaya usted con Dios, hombre!