Las jardineras que ya han colocado en un par de esquinas son de echarse a llorar.
¿Porqué no abren Vigo al mar de una vez?
¿Porqué no retiran la tela de gallinero que rodea el aparcamiento de los barcos de recreo?
¿Porqué no remodelan el fantasmagórico edificio de la piscina del Náutico?
Esa "pelota" con reloj digital situada frente al hotel Bahía resulta cómica.
Esta alcaldesa tampoco nos convence (no es de extrañar que tan pronto una pareja tiene cuatro euros se marche para ayuntamientos de los alrededores de esta ciudad). Ya van siendo varias las calles céntricas —Príncipe, Policarpo Sanz, Colón, Marqués de Valladares...— que una vez cerrados los comercios/oficinas parencen fantasmales. Los polígonos industriales o comerciales deberían ocupar la ciudad de otro modo más humanizado.
Vigo sigue esperando una persona que sepa que la ciudad es una comunidad de ciudadanos. Así de simple.
Galicia no Mundial: da realidade do 82 á batalla económica do 2030
-
A memoria de Balaídos e Riazor como sedes de España 82 devolve ao presente
unha pregunta incómoda: que cambiou para que Galicia pasase de estar dentro
do...

Ningún comentario:
Publicar un comentario